• El aprendizaje basado en problemas/proyectos es una metodología de enseñanza que involucra a los alumnos de modo activo en el aprendizaje de conocimientos y habilidades a través del planteamiento de un problema o situación compleja.

      El esquema de trabajo de estructura de la siguiente manera:
      1. Problema. Se inicia con la definición del problema o la situación problemática por parte del docente o del estudiante.
      2. Grupo. En grupos de trabajo los estudiantes abordan las diferentes fases que implica el proceso de resolución del problema o situación. En esta instancia cada uno recupera lo que sabe del tema -problema, busca, entiende e integra los conceptos, e indaga en lo que le falta saber, en forma autónoma.
      3. Investigación en grupo. El grupo diseña la secuencia del proyecto para resolver el tema problema, siguiendo un conjunto de pasos y una secuencia lógica de acción facilitada por el propio docente responsable y/o diseñada por ambos agentes (profesor y estudiante), de forma conjunta para potenciar así un mayor sentimiento de pertinencia e incumbencia, y sobre todo de compromiso. El enfoque multidisciplinar puede ser resultado de la formación de grupos heterogéneos y de los roles que se les asignen.
      4. El proyecto grupal. El contenido -salvo la contextualización inicial-, se facilita a medida que avanza el proyecto. La búsqueda de datos, identificando y contrastando fuentes, es responsabilidad del grupo. El intercambio de opiniones y la comparación son importantes en esta instancia.
      5. El producto del grupo. Desarrollado el proyecto, se expone la producción y socializa frente a los demás grupos, que pone en juego sus habilidades comunicativas.
      6. La valoración del producto. Se genera una reflexión – sobre todo en cuanto a comparaciones y replicabilidad-, y una retroalimentación de los resultados, que actúa como evaluación (rubrica).
       
      El estudiante es el sujeto activo y principal del aprendizaje, pero también es relevante el clima de trabajo en taller, para propiciar en ellos el desempeño colectivo.
      La formulación de una problemática -no el contenido-, se convierte en el punto de partida del proceso de aprendizaje. Estos problemas son abiertos, con más de una respuesta o solución, y simulan situaciones de la vida diaria o profesionales, es decir se trabajan dentro de un contexto real, para fomentar a su vez la motivación de los estudiantes.