HUMANISMO

Autor: Mgter. Arq. Catalina I. Cometta

El Humanismo fue un movimiento cultural de recuperación de los valores de la antigüedad clásica que se manifestó en el arte, la literatura y la filosofía desde mediados del siglo XIV y XV.
Florencia, Roma y Venecia fueron los centros más importantes donde se desarrolló el humanismo. Este movimiento se extendió por Europa, su mayor difusión fue posible por la invención de la imprenta que permitió reproducir los textos de la antigüedad clásica. El movimiento avanzó aún más por la influencia de los estudiosos bizantinos llegados a Roma después de la caída de Constantinopla a manos de los turcos en 1453, y por la creación de la Academia platónica en Florencia.
El Humanismo se expresó como un movimiento intelectual que afirma la dignidad y valor del individuo, rescata los valores de la filosofía griega, rompe con las tradiciones escolásticas medievales y exalta las cualidades propias de la naturaleza humana. Esta revalorización del pensamiento clásico desplaza al teocentrismo que dominó el pensamiento durante la Edad Media y dió lugar a un nuevo pensamiento antropocéntrico, Dios deja de ser el centro del universo y el hombre pasa a ocupar su lugar. Esto significó la ruptura de la unidad que había hasta ese momento entre la fé y la ciencia. El burgués pasó a ser el protagonista de este movimiento que destacaba que las ciencias naturales ya no debían basarse en los principios de la iglesia (dogmas) sino en la observación objetiva de la naturaleza, la razón y la experiencia. La universidad se independiza de la iglesia y se inicia así un largo proceso de secularización.
En filosofía se adopta una actitud que hace hincapié en la dignidad y el valor del ser humano. Los escritores de fines de la edad media como Dante, Giovanni Boccaccio y Francesco Petrarca contribuyeron en gran medida al descubrimiento y a la conservación de las obras clásicas. Este último abogó por una completa libertad del pensamiento crítico sin límites teológicos. Ya en el siglo XV Erasmo, humanista holandés, plantea la reforma gradual y pacífica de la iglesia, la política y la sociedad.
Los ideales humanistas también fueron expresados con fuerza por otro pensador italiano, Giovanni Pico della Mirandola, en la introducción de su obra Conclusiones philosophicae, cabalisticae et theologicae plantea tres de los ideales humanistas: el derecho inalienable a la discrepancia, el respeto por las diversidades culturales y religiosas y, el derecho al crecimiento y enriquecimiento de la vida a partir de la diferencia.
La recopilación y traducción de manuscritos clásicos se generalizó, de modo muy significativo entre el alto clero y la nobleza. Aunque en Italia el humanismo se desarrolló sobre todo en campos como la literatura y el arte, en Europa central, donde fue introducido por los estudiosos alemanes Johannes Reuchlin y Philip Melanchthon, el movimiento penetró en ámbitos como la teología y la educación, con lo que se convirtió en una de las principales causas subyacentes de la Reforma.
En el arte, el movimiento humanista toma el nombre de Renacimiento. El hombre era considerado centro de la cultura. Un hombre que investiga, que crea, que cuestiona, sin límites ni restricciones religiosas. Se manifiesta el entusiasmo por las obras de la antigüedad, el desarrollo de una mentalidad erudita, crítica y apasionada por el arte y las ciencias y una permanente búsqueda de un ideal de equilibrio y armonía. El hombre y la naturaleza se convierten en los dos motivos de la cultura y la vida renacentista.


Fuente imagen: https://www.guioteca.com/mitos-y-enigmas/los-secretos-del-hombre-de-vitruvio-el-dibujo-mas-revolucionario-de-leonardo-da-vinci/

Bibliografía:
GYMPEL, Jan. Historia de la arquitectura, de la antigüedad a nuestros días. Barcelona: Editorial Konemann, 2005.
LETTS, Rosa M. Introducción a la historia del arte. Barcelona: Editorial G.Gili, s/f

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