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RELIGIÓN

Autor: Mgter. Arq. Catalina I. Cometta

La religión es un conjunto de creencias o dogmas, símbolos y prácticas, que posee el objetivo de venerar a uno o varios dioses.
En la historia de la humanidad, las religiones han sido parte de la vida del ser humano y de las culturas, dieron lugar al nacimiento de las distintas manifestaciones de la vida colectiva como la ciencia, arte, moral, filosofía y el derecho.
E. Durkheim, (sociólogo y filósofo francés, 1858-1917) desde una perspectiva funcionalista, sostiene que no hay ni ha habido sociedad sin religión. Los distintos sistemas simbólicos de la religión cumplen una función social, de dar sentido a la existencia individual y colectiva del ser humano. Es producto del pensamiento colectivo.
La religión, de manera genérica, se caracteriza por: convocar a grupos o comunidades de creyentes, desarrollar actividades rituales y ceremoniales, poseer una organización institucional jerárquica, poseer un conjunto de creencias, asignarle valor sagrado a los lugares que representan simbólicamente a los seres sobrenaturales. Esto explica la permanencia e importancia de templos, altares y tumbas en las distintas religiones y culturas que se han desarrollado en la historia de la humanidad.
De acuerdo a su (la) manera de entender y aceptar a la divinidad, existen distintos tipos de religiones. Las monoteístas son aquellas que se basan en la presencia de un único Dios, creador de todas las cosas (como el cristianismo, el judaísmo y el islamismo). Las politeístas, en cambio, sostienen que existen distintos dioses, los cuales pueden situarse en un cierto orden jerárquico (como el hinduismo o las religiones egipcias y romanas de la Antigüedad) (1).
Las religiones monoteístas más difundidas y antes nombradas son el cristianismo, el Islam y el judaísmo. En la historia de occidente, el cristianismo ha sido la religión que ha dominado las distintas culturas de Europa. El cristianismo surge y se expande desde el siglo I, se convierte en religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV con Teodosio. Durante los diez siglos de la Edad Media se difunde por Europa hasta el siglo XVI que se produce la Reforma protestante con Martín Lutero, lo que va a significar la división en tres ramas religiosas importantes: católicos, ortodoxos y protestantes, división que se mantienen hasta la actualidad.
El politeísmo fue la forma religiosa primitiva, se extendió por todo el mundo antiguo. Los egipcios y sumerios tenían un sistema de creencias altamente desarrollado que estaba basado en múltiples dioses que tomaban formas de animales o formas humanas. Además de Egipto, Grecia y Roma, el politeísmo se extendió ampliamente en las culturas antiguas de Asia, África, Europa y de los incas, aztecas y mayas de América.
   
Fig. Izq.: Pirámide egipcia de Giza. Fuente: http://sobrehistoria.com 
Fig. der.: Catedral de Notre Dame de Paris. Fuente: http://www.elore.com
Fig. abajo: Acrópolis de Atenas. Fuente: http://phylosophyforlife.blogspot.com.ar

 

Notas y Citas
(1) Definición de religión: Qué es, significado y concepto [en línea] http://definicion.de/religion/

Bibliografía:
DURKHEIM Émile Las formas elementales de la vida religiosa Introducción. Madrid: Ediciones Akal. 2007. [en línea] https://sociologiaycultura.files.wordpress.com/2014/02/durkheim-emilio-las-formas-elementales-de-la-vida-religiosa.pdf


REVOLUCIÓN NEOLÍTICA

Autor: Arq. Patricia Buguñá

Entre el 8.000 y 10.000 AC, la humanidad comenzó a ejercer el control sobre la producción de alimentos, domesticación de animales. La capacidad humana para cambiar y controlar el medio ambiente natural, se acrecentó en gran forma en este periodo, conocido también como Revolución Neolítica o Revolución Agrícola.
Terminando el 7000 AC, tuvo lugar el final del último periodo glacial. El cambio climático se caracterizó por condiciones más favorables, lo que permitió el desarrollo de otros modos de vida para las comunidades humanas.
Desde la aparición del hombre hasta el inicio del Neolítico, el hombre subsistió, como otros animales, recolectando alimentos (frutos, raíces), y algo más tarde, alimentándose de otros animales (caza) y de la pesca.
Este periodo, previo al Neolítico, se denomina Paleolítico y se desarrolló entre el 500.000 y el 10.000 aC. En esa sociedad nómade, la unidad social era la familia. Su hábitat era el refugio de palos y cueros, cavernas o grutas naturales.
Recién a partir del 7000 AC, con las mejoras ambientales, se desarrollan las primeras comunidades agrícolas. La domesticación de plantas y animales causó un cambio tan profundo, que se conoce como Revolución, aunque este proceso haya necesitado cientos o miles de años. A partir de estos cambios se desarrollan nuevos modos de vida: la vida sedentaria de los agricultores y la vida nómade de los pastores. Se diferencia la vida nómade pastoril de la del cazador paleolítico, en que el pastor neolítico comienza a proteger de los depredadores a las manadas que antes cazaba. El control del movimiento de los animales y su protección llevó a su domesticación. Las manadas de ovejas, cabras y chanchos salvajes, otorgaba alimento, pelo y lana para tejidos
El cultivo del suelo comenzó de manera primitiva, utilizando solo un palo de cavar de madera con la punta afilada y endurecida con fuego, o esparciendo la semilla directamente. Con el desarrollo de la agricultura, el cultivo y las cosechas se pudo lograr un abastecimiento alimenticio basado en el excedente de producción.
Los agricultores eran sedentarios, vivían en aldeas levantadas con barro, piedra y paja: viviendas reunidas en un sitio defendido, con lugares para almacenar el excedente, con corrales para guardar los animales, con áreas de cultivo a su alrededor.
Las primeras de estas aldeas surgieron al Sur y al Este del Mediterráneo, en el área conocida como Creciente fértil. Hacia el 5500 AC, después de 3000 años de lento desarrollo, se encuentran comunidades agrícolas en las tierras altas cercanas al Tigris y al Éufrates .Estas aldeas podían tener una superficie de 500m x300m como mínimo.
En estos territorios los primeros cereales cultivados fueron el trigo y la cebada, cuyas semillas pudieron ser mejoradas a través de la selección, lo que aseguró la producción de excedentes. Actualmente, la mitad de las calorías que consume la humanidad, proviene de una pequeña variedad de cereales, el primero de los cuales fue cultivado por estas primeras comunidades agrícolas de Medio Oriente.
La religión neolítica se centraba alrededor de la fertilidad, exaltando la generosidad de la naturaleza. En todas las aldeas agrícolas la religión tenía un componente fuertemente ceremonial, Observaban los cambios de las estaciones, la salida y puesta del sol, la luna y las estrellas. Sus ceremonias y rituales religiosos sea asociaban a ciclos anuales relacionados con los astros, los tiempos de cultivo y de cosechas.
También estaba apareciendo una nueva forma de organización política, que se diferencia de las primitivas sociedades nómades paleolíticas, donde el poder estaba en manos de los ancianos. En el nuevo orden agrícola el poder el poder está en manos de un jefe que solía ser varón, que defendía al poblado y al sector agrario de ataques. El jefe también podía recaudar tributos en forma de grano, carne y otros bienes.
Uno de los cambios tecnológicos más significativos fue el comienzo de la alfarería manual, permitiendo a esta sociedad sedentaria pasar a un nuevo régimen alimenticio dado por el almacenaje en vasijas y la cocción en recipientes adecuados.
La asociación de todos estos factores permitió un gran aumento de la población. Las primeras aldeas, localizadas en las tierras altas del creciente fértil, fueron bajando a las praderas a medida que desarrollaban nuevas técnicas de regadío, dando origen a las primeras culturas urbanas.


Mapa del cercano oriente que muestra el creciente fértil, en sombreado claro y los antiguos yacimientos de cobre en sombreado oscuro. A. Mesopotamia meridional, valles del Tigris y del Éufrates; Palestina, Egipto, valle y delta del Nilo. Morris A.E.J. Historia de la forma urbana.

Bibliografía:
MUMFORD, L. La ciudad en la historia .Tomo 1.Ediciones Infinito. Buenos Aires.1979
MORRIS, E. Historia de la forma urbana .Editorial Gustavo Gili. Barcelona. 1984
HUGHES, D. La ecología en las civilizaciones antiguas. Fondo de cultura económica. México.1981
MUNIZAGA VIGIL, G. Las ciudades y su historia. Una aproximación. Alfaomega. México. 1999


REVOLUCIÓN URBANA

Autor: Arq. Patricia Buguñá

La cuna de las primeras civilizaciones urbanas fue la Mesopotamia, en la zona del Creciente Fértil., Las primeras ciudades datan del 4000AC al 7000AC.
La ciudad, expresión multifuncional en la que viven algunas sociedades, ha dado lugar a las civilizaciones, es decir, la civilización es la expresión cultural de sociedades altamente determinadas por una ciudad.
Las primeras ciudades coexistieron durante siglos con culturas nómades de cazadores y pastores, y también con pequeñas aldeas pre-urbanas dedicadas a la agricultura. Aun hoy esta coexistencia subsiste en muchos lugares del planeta.
La Revolución Urbana, término acuñado por Gordon Childe, es un largo periodo de cambios que este autor relaciona con una nueva etapa económica en la evolución de la sociedad. La nueva estructura económica fue posible gracias a la generación de excedentes de producción, que a partir de la Revolución Neolítica, era recogida cada año y podía ser almacenada.
Además del cambio mencionado en la economía, se considera la aparición de la escritura, alrededor del 3400 AC, como determinante del origen de la civilización. La escritura posibilita la creación de sistemas administrativos, legales, posibilita el desarrollo de pensamiento complejo, tales como las matemáticas, astronomía, etc.
Es así como en las primeras ciudades se pueden encontrar los comienzos del alfabeto, una tecnología rudimentaria, una religión establecida y organización de leyes de algún tipo.
La ciudad se constituye en el poder cohesionador de un territorio circundante del cual depende para alimentarse y para extraer materiales. En estos territorios aledaños se promueven nuevas técnicas de cultivo, nuevos sistemas de regadío que hacen crecer el excedente agrícola, generando centros de intercambio sobre los cuales se origina el comercio.
Desde el principio, la ciudad fue sede de la autoridad espiritual y política. Esta autoridad fue acrecentando su poder, incluyendo lo económico y lo militar
La religión (sacerdotes), la política (reyes, ministros, faraones), la economía (escribas, comerciantes, artesanos, agricultores, esclavos, etc.), la actividad militar (jefes, guerreros), van dando cuenta de una diversidad de actividades que da lugar a una división del trabajo y roles.
El creciente nivel de bienestar de la población hace que la misma vaya aumentando en número, en un proceso sostenido desde la Revolución Neolítica.
Otro rasgo de evolución lo constituye el desarrollo técnico. La división del trabajo, la especialización, el intercambio de conocimientos permitió el desarrollo tecnológico que acrecentó el desarrollo y propagación de las ciudades.
La organización social que permitió el manejo del excedente agrícola, la organización de las fuerzas de trabajo destinado al cultivo y la construcción de ciudades solo pudo ser posible por la existencia de especialistas en distintas tareas, dirigidas por una elite gobernante.
En estas primeras civilizaciones, su desarrollo dependerá de la capacidad cada vez mayor del hombre de usar y controlar la naturaleza. Las primeras ciudades se asientan en las tierras a lo largo de los valles fértiles de grandes ríos.
En otros lugares del mundo, que reunían condiciones similares a las del creciente fértil, también se desarrollaron aldeas agrícolas, en la zona del Indo, el río Amarillo, y otras.
Todas estas civilizaciones se desarrollan en base a una nueva agricultura, que utilizaba la irrigación sistemática y el arado. Todas construyeron grandes monumentos de arcilla cocida o sin cocer. A lo largo de los siglos estas prácticas generaron problemas ambientales como la desertificación producida por la salinización del agua en los canales de riego, que termino inutilizando las tierras de cultivo. También la extracción de las capas de tierra y arcilla para los adobes, acentuó este problema ambiental.
En el caso del Valle del Indo, en el que se usaba ladrillo cocido, se produjo una excesiva deforestación de bosques utilizados como combustible, lo que aceleró los procesos de erosión. La vida en el Indo fue mucho más breve que en los valles del Nilo y Mesopotamia. Hacia el 1800 a.C las crecidas en el río eran incontrolables, los grandes depósitos de lodo en el valle aceleraron la destrucción de estas grandes ciudades.
En el caso de Egipto, no se utilizaron canales de riego ya que el régimen regular de las crecidas del Nilo era adecuado para los cultivos. Tampoco se utilizó la tierra en la construcción de edificios monumentales, sino la piedra. Esto modos distintos de utilización de los recursos permitió que Egipto mantuviera sus excedentes de cultivos durante varios siglos. Egipto fue un gran abastecedor de excedentes durante el periodo del imperio romano.


Bibliografía:
MUMFORD, L. La ciudad en la historia .Tomo 1.Ediciones Infinito. Buenos Aires.1979
MORRIS, E. Historia de la forma urbana .Editorial Gustavo Gili. Barcelona. 1984
HUGHES, D. La ecología en las civilizaciones antiguas. Fondo de cultura económica. México.1981
MUNIZAGA VIGIL, G. Las ciudades y su historia. Una aproximación. Alfaomega. México.1999
CHILDE, G. Los orígenes de la civilización. Fondo de cultura económica en Argentina. 1990